
Dormí profundo.
Despertate entero.
El magnesio líquido que combina 7 formas distintas en cada gota: una para el sistema nervioso, otra para el músculo, otra para la energía. Lo tomás antes de dormir y el cuerpo por fin afloja.
Lo que pasa semana a semana
El magnesio no es un golpe de efecto: es acumulativo. Estas son las etapas que la mayoría nos cuenta.
El cuerpo empieza a aflojar
Las primeras noches lo vas a notar en lo físico: la mandíbula, los hombros y las piernas dejan de estar tan duras cuando te acostás.
- Te dormís más rápido
- Menos tirones y calambres nocturnos
- Menos desesperación por moverte en la cama
El sueño se vuelve continuo
Acá aparece el cambio que más nos escriben: dejás de despertarte a las 3 de la mañana y la cabeza no arranca sola.
- Noches enteras sin despertarte
- Menos tensión y mejor humor
- Aguantás la tarde sin bajón
Otra versión de tus días
Con el depósito de magnesio ya repuesto, el descanso deja de ser el problema del día. Te levantás con energía y el cuerpo no vuelve a la tensión de antes.
- Energía pareja de la mañana a la noche
- Menos dolores de cabeza tensionales
- Recuperación muscular más rápida
Dormís 8 horas y te levantás como si hubieras dormido 3
No es falta de sueño. Es un cuerpo que nunca llega a apagarse. Y casi siempre atrás hay lo mismo: magnesio en rojo.

El estrés te vacía el magnesio. Y sin magnesio, el estrés no baja.
Cada situación de tensión, cada café, cada entrenamiento y cada noche mal dormida consumen magnesio. Y como el cuerpo no lo fabrica, el depósito se va vaciando sin que te des cuenta.
Cuando ese depósito queda bajo, el sistema nervioso queda en modo alerta: el músculo no afloja, el sueño se corta y el cansancio se vuelve el estado normal. Se entra en un círculo del que no se sale durmiendo más horas.
No es un magnesio. Son 7 en el mismo frasco.
Cada forma de magnesio entra por una puerta distinta y hace un trabajo distinto. Por eso combinamos 7 en lugar de repetir una sola.
Bisglicinato
La forma más amable con el estómago. Es la que trabaja sobre el sistema nervioso y el sueño profundo.
Citrato
Alta absorción y efecto sobre la energía diaria. Es la forma que más se nota en el cansancio y el tránsito.
Cloruro
La forma más rápida de reponer magnesio cuando el depósito está bajo. Muy asociada a los calambres.
62 mg elementales por toma · 50 ml · rinde 30 días
Una sola forma cubre una sola cosa
El magnesio común de farmacia usa una única forma. El cuerpo, en cambio, lo necesita en varios frentes al mismo tiempo.
Magnesio común 1 forma
Cubre un frente y deja el resto igual. Y muchas veces es óxido de magnesio: barato, pero de las formas que peor se absorben.
Magnesio 7 en 1 7 formas
Siete formas biodisponibles + vitamina B6 trabajando juntas, en una sola toma por día. Sin tener la mesa de luz llena de frascos.
Por eso va en gotas y no en pastilla
El camino que recorre el magnesio hasta llegar a la sangre cambia todo.
Comprimido
Depende de cuánto se disuelva y de cómo esté tu digestión. Muchas veces gran parte se pierde en el camino.
Gotas líquidas
Llega disuelto desde la primera gota. No hay cápsula que romper ni nada que tragar, y podés ajustar la dosis gota a gota.
Para qué lo usan los que ya lo toman
Un solo frasco, cinco motivos para tenerlo en la mesa de luz.
Descanso y relajación nocturna
El motivo número uno. Ayuda a que el cuerpo baje un cambio a la noche, te duermas más rápido y no te despiertes a las 3 de la mañana.
Calambres y tensión muscular
Para las piernas inquietas, los tirones nocturnos, las contracturas de cuello y la recuperación después de entrenar.
Cansancio y falta de energía
Cuando dormís y aun así arrancás el día fundido. El magnesio participa directo en la producción de energía celular.
Estrés y tensión nerviosa
Ayuda a bajar la sensación de estar acelerado todo el tiempo, esa cabeza que no se apaga ni cuando te acostás.
Dolores de cabeza tensionales
Los que arrancan en la nuca y los hombros después de un día largo, o de apretar los dientes mientras dormís.
Cómo se toma
Treinta segundos antes de acostarte. Nada más.
Cargá el gotero
1 ml, la marca del gotero lleno. Podés arrancar con la mitad la primera semana.
Debajo de la lengua
Dejalo unos segundos y tragá. Se puede tomar solo o en un poco de agua.
Todas las noches
Preferentemente 30 a 60 minutos antes de dormir, todos los días.

El frasco de 50 ml rinde 30 tomas: un mes completo. Lo ideal es sostenerlo al menos 30 días seguidos.
Lo que nos cuentan
Dejé de despertarme de madrugada
Hacía como dos años que me despertaba a las 3 y no me dormía más. A la segunda semana me di cuenta de que estaba durmiendo de corrido. Es lo único que cambié.
Se me fueron los calambres
Entreno cuatro veces por semana y de noche me agarraban tirones en los gemelos. Desde que tomo las gotas no me pasó más. Y encima duermo mejor.
Mejor que las pastillas que tomaba
Ya había probado magnesio en cápsulas y me caían pesadas. Esto es líquido, no tiene casi gusto y lo tomo antes de dormir sin problema.
Menos contracturas en el cuello
Trabajo ocho horas frente a la compu y terminaba el día con la nuca dura y dolor de cabeza. Bajó un montón. Lo sigo tomando todas las noches.
Arranco el día de otra manera
Lo que más noté fue a la mañana. Antes me levantaba y ya estaba cansada. Ahora me levanto con ganas y aguanto la tarde sin caerme.
Probalo 30 días. Si no lo notás, te devolvemos la plata.
Tomalo todas las noches durante un mes. Si al terminar el frasco no dormís mejor ni sentís la diferencia, escribinos y te devolvemos el importe completo. Sin vueltas y sin preguntas.
Preguntas frecuentes
Esta noche puede ser la primera distinta
Un frasco. Una gota bajo la lengua antes de dormir. Siete formas de magnesio trabajando mientras descansás.
Este producto es un suplemento dietario y no reemplaza una alimentación variada y equilibrada ni un tratamiento médico. No es un medicamento. Consultá a tu médico ante cualquier duda, especialmente si estás embarazada, amamantando, tomás medicación o tenés una condición renal. Mantener fuera del alcance de los niños. Los testimonios reflejan experiencias individuales y los resultados pueden variar de una persona a otra.