Fácil, rápido y sublingual
Cómo usar nuestros goteros
Recargar las vitaminas que tu cuerpo necesita es muy simple. Solo tenés que agitar, colocar las gotas y dejarlas actuar bajo la lengua.
Este modo de uso es el mismo para todos nuestros goteros (Fórmula B y D3 + K2). En las imágenes se muestra la Fórmula B a modo de ejemplo, pero el paso a paso aplica igual para cualquiera de los dos.
Agitá el frasco durante 5 a 10 segundos antes de cada uso. Así te asegurás que las vitaminas y los ingredientes activos estén bien mezclados y que cada dosis tenga la fórmula completa.
Los ingredientes activos pueden separarse cuando el frasco queda quieto. Una buena mezcla garantiza que cada gota tenga la dosis exacta.
Conservalo en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa. No necesita heladera, pero si vivís en zona muy calurosa, refrigerarlo ayuda a prolongar la vida útil.
Aplicá 1 gotero y medio debajo de la lengua y dejá absorber durante 1 minuto sin tragar. Lo ideal es a la mañana, ya que las vitaminas tienen un efecto energizante leve y de noche pueden dificultar conciliar el sueño en algunas personas.
Lo ideal es a la mañana, en ayunas o con el desayuno. La constancia diaria es lo que más influye en los resultados.
La mucosa sublingual tiene una red de vasos sanguíneos que absorben las vitaminas al instante. Esto evita la pérdida de potencia que sufren las pastillas al pasar por el estómago.
El contenido pasa directo al torrente sanguíneo, sin pasar por el estómago, sin depender de la digestión y sin perder potencia. Tu cuerpo empieza a recibir las vitaminas que necesita en menos de un minuto.
Los primeros días vas a notar más energía. Con la constancia diaria, los beneficios se van acumulando semana a semana.
Si tomás metformina, omeprazol o antiácidos, esta es la forma ideal de suplementar. La absorción sublingual no se ve afectada por esos medicamentos a diferencia de las pastillas.